sábado, julio 12, 2008

10 PELÍCULAS... de Batman

En un mes podremos ver en España El Caballero Oscuro (sigo prefiriendo, con creces, el título original, The Dark Knight, o la traducción libre que durante años conocimos en España, El Señor de la Noche), la última película sobre Batman. Ya se hablan maravillas de ella (y en especial del Joker del fallecido Heath Ledger) e incluso hay quien dice que es el mejor título de superhéroes que se ha hecho nunca. Batman, personaje creado en 1939 por Bob Kane, ha sido protagonista ya de unas cuantas películas. Es hora de hacer repaso por la historia cinematográfica de Batman.
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Batman (1966)
A mediados de los 60, Estados Unidos se vio invadida por una auténtica batmanía. Una serie camp y autoparódica triunfaba en la televisión y el salto al cine no se hizo esperar. Adam West y Burt Ward dieron vida a unos Batman y Robin más cómicos que nunca (y que contaminaron el cómic de aquellos años con su estilo) y tuvieron que hacer frente a lo mejor de la galería de villanos de la serie: el Joker, el Pingüino (el inolvidable Burguess Meredith que años después se hizo un hueco en la historia del cine como el entrenador de Rocky), el Enigma y Catwoman, todos juntos y revueltos, con sus peculiaridades pero sin demasiada personalidad propia. La película no deja de ser un ejercicio de nostalgia que, bien entendido en su contexto histórico y social, puede llegar a entretener bastante. Todo ello, claro, si se consigue sobrevivir el shock del Bat-spray repelente para tiburones y esa tinánica lucha inicial contra un escualo de plástico...
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Batman (1989)
La batmanía tuvo su continuación más de 30 años después, pero con más fuerza si cabe, ya que llegó a todo el mundo. Un jovencísimo Tim Burton se hizo cargo de una superproducción que, una década después del Superman de Richard Donner, sentó las bases de las películas modernas de superhéroes: torturados y oscuros. La elección de Michael Keaton como Batman rompió estereotipos y provocó quejas masivas de los fans. No era el musculoso superhéroe que esperaban. Pero la elección, vista la película, fue acertadísima. El personaje funcionó como Bruce Wayne y también como Batman gracias a la reinvención de su traje como una armadura. Jack Nicholson bordó un Joker muy de cómic, convirtiéndose en una de las dos grandes estrellas de la función. La otra no era Batman, sino una Gotham City irreal y mágica, una ciudad que se convirtió en un personaje más. De la sosería de Kim Basinger, sólo comparable a su belleza, mejor no hablar. Una muy buena película.
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Batman vuelve (1992)
Tim Burton retomó el personaje tres años después con la intención de hacer su visión más personal del mismo, alejado ya de las presiones que tuvo al hacer la primera película. Y el resultado fue que Burton se volcó en los oponentes más incluso que en el héroe. Batman se ve algo eclipsado por el Pingüino de Danny DeVito (impresionante maquillaje del genio Stan Winston) y, sobre todo, por la Catwoman de una nunca tan sensual Michelle Pfeiffer (sencillamente impresionante el momento del nacimiento de la ¿villana?). Un guión ingenuo y algo previsible no es capaz en ningún momento de arruinar un magnífico espectáculo visual. Gotham, reconstruída desde los cimientos, es nuevamente un escenario único, aunque algo inferior al original. Para muchos, Burton se lució más aquí que en la primera. Para otros, una película de Batman sin el Joker todavía no podía ser la mejor adaptación.

Batman: La máscara del Fantasma (1993)

La inigualable serie de dibujos animados de Batman que se hizo en 1992, para muchos y con razón la visión definitiva del personaje, tuvo su obligado salto al cine (en Estados Unidos a las salas, a España llegó a vídeo directamente) apenas un año después. La máscara del Fantasma es una entretenidísima película que indaga en el pasado del héroe. Bebe parcialmente de uno de los cómics más apreciados por los fans, Año uno (y de su secuela, Año dos, de la que toma prestado el personaje del Segador para reinterpretarlo como el Fantasma). La factura de la animación es notable, la historia es magnífica y la narración (plagada de flashbacks; destaca la magnífica planificación visual del momento en el que Bruce Wayne se coloca por primera vez su capucha de Batman) tan compleja como adulta. Y, claro, no podía faltar el Joker (en el original con la voz de Mark Hammil, el Luker Skywalker de Star Wars).

Batman forever (1995)

El tono oscuro del Batman de Burton ya no le gustaba a los ejecutivos de Warner. Había que reinventar la saga y recurrieron a Joel Schumacher. El director convirtió Gotham en un escenario de circo (en el peor sentido de la palabra), lleno de colores e histroinismo desatado a cargo de sus dos villanos, un imposible Jim Carrey como Enigma y un innecesariamente jokerizado Tommy Lee Jones como Dos Caras. Val Kilmer hizo un gran Bruce Wayne, pero no destacó demasiado como Batman. La presencia de un Robin insoportable y crecido con el rostro de Chris O'Donnell no aportaba demasiado salvo la incorporación de un personaje más, algo que lastraba la narración en la búsqueda del más difícil todavía. La dama en apuros es una Nicola Kidman más hermosa que casi nunca y que parece aburrida en su papel. La pregunta ya es inevitable en la saga: ¿por qué todo el mundo acaba descubriendo que Bruce Wayne es Batman? Malo que lo que más se recuerda sea que Schumacher pusiera pezones al batraje... Pese a sus muchos defectos, pasable.

Batman y Robin (1997)

Y si el primer intento de Schumacher en la saga era pasable, el segundo es directamente un horror. Sin duda alguna (y por encima de engendros presuntamente bienintencionados como Catwoman o Elektra), la peor película de cómic que se ha hecho nunca, un galimatías sin pies ni cabeza, un engendro en el que vemos hasta la Bat-American Express. George Clooney destroza el personaje, de la misma forma que todos sus compañeros de reparto hacen lo mismo con los suyos. Ni Alicia Silverstone se parece a Batgirl ni Uma Thurman a Hiedra Venenosa. Chris O'Donnell hace bueno su Robin de Batman Forever. Lo que Schumacher hace con Mr. Freeze (un Arnold Schwarzenegger magnífico de aspecto pero que hunde la ilusión al moverse y hablar), después de haber visto la maravillosa interpretación de la serie de animación, es descorazonador. Y lo de Bane, un personaje creado en el cómic para ser el enemigo definitivo de Batman, es una broma de mal gusto. Horrible, de principio a fin. Nada que salvar.

Batman: Subzero (1998)

Aparentemente enterrada la saga en cine gracias a los esfuerzos de Batman y Robin, la animación seguía dando satisfacciones. Subzero profundizaba en el personaje de Mr.Freeze y demostraba a Schumacher cómo hacer una película con él, con Batgirl y con Robin. Espléndida muestra de cine de aventuras para toda la familia, toda una montaña rusa que demuestra que no hacen falta millonadas para hacer una adaptación digna. Lo más destacable de Subzero es una paleta mucho más oscura y variada que en la serie y que en La máscara del Fantama. El juego con los reflejos del fuego en su parte final es visualmente muy atractivo. La grandeza visual no se come en absoluto un buen guión de acción y, a ratos, también de personajes. Ya sin algunos de los creadores de la serie original, algo que se notó, en 2003 se lanzó directamente en DVD un nuevo largometraje de animación, El misterio de Batwoman. Éste es entretenido sin más.

Batman Beyond: El regreso del Joker (2000)

La serie de Batman tuvo una interesante y peculiar continuación en un futuro alternativo al que siempre ha presentado el cómic, Batman del futuro (Batman beyond). Un Bruce Wayne anciano se retira de la lucha contra el crimen y cede el testigo a un joven problemático que vive el asesinato de su padre y trata de vengarlo con el nuevo y estilizado traje del murciélago. La serie, muy buena, también tuvo su película. El regreso del Joker es, sin duda, la más salvaje, violenta y adulta adaptación animada que se ha hecho. Un flashback sencillamente magistral, parte ya de los más grandes momentos de Batman en la pantalla, ahonda en lo más oscuro de las leyendas del héroe de Gotham City. Un brillante ejercicio de cómo estirar los límites de un universo de cómic, tan violento que tuvo incluso una versión retocada pra los públicos más infantiles. Un universo paralelo para las imaginaciones más perversas, un título imprescindible para los amantes de la fantasía futurista basada en el cómic.

Batman Begins (2005)

Las anteriores adaptaciones tenían más o menos cosas de Batman. Ésta ES Batman. Christopher Nolan entendió el personaje a la perfección y ofreció la mejor, más compleja y más profunda versión hecha hasta el momento. Una película que un aficionado al cómic va a degustar cual delicatessen, pero que también puede ser apreciada por cualquier tipo de espectador. Christian Bale se convirtió en el Bruce Wayne perfecto y en el Batman soñado. Su cambio de registro de voz, un regalo para el oído. La clase la aportaron Michael Caine como el mejor Alfred (el mayordomo de Bruce Wayne) posible, Morgan Freeman como Lucius Fox (ejecutivo de Industrias Wayne rescatado de los cómics de los años 70) y Gary Oldman como el comisario Gordon (sacado directamente de las viñetas de Año uno de Frank Miller y David Mazzuchelli). Y la presencia de Liam Neeson es impresionante. Katie Holmes sobra. Pero es lo único. Por lo demás, una adaptación sencillamente perfecta.

Batman contra Dracula (2005)
En 2004 nació una nueva serie de dibujos de Batman. Su principal problema, que no se puede superar lo insuperable y lo insuperable era la serie de 2002. No es en absoluto memorable, aunque sí tiene algún capítulo más que estimable. Un año después, este nuevo Batman tuvo su película. Los responsables de la serie no pudieron evitar la tentación, tantas veces vista en el mundo del cómic en décadas precedentes, de enfrentarle al rey de los vampiros, a Dracula. La película entretiene, que no es poco, pero tampoco perdura en la memoria del aficionado. Poco contribuye la manía de casi todos los responsables de estos títulos de sobrepoblar el metraje de personajes conocidos. Aquí tenemos al Joker y al Pingüino, además de Batman y Dracula, y la recuperación (quizá lo más destacable) de Vicky Vale, el personaje al que dio vida Kim Basinger en el primer Batman de Tim Burton. Para fans completistas.

6 comentarios:

C.C.Buxter dijo...

Aunque parezca mentira, no he visto ninguna de estas películas. Lo único que recuerdo con claridad es la serie sobre Batman en la que éste tenía barriga y, cuando pegaba un puñetazo, ponía en la pantalla "Pum" o "Auch". Que digas que es autoparódica me tranquiliza un poco, porque la verdad es que siempre había pensado que iba en serio.

Princesa Amigdala dijo...

Para mi siempre será el remono Keaton. Me súper enamoré d él.

Beth dijo...

Como buena fan de Vampirella que soy, supongo que entenderás mi gran simpatía por Batman ;P

¡Un saludo!

Angie dijo...

A mi me gstó la de Batman (1989). La de 2005 no la había visto porque las anteriores, no me habían gustado nada. pero en vista de qu dices que esta genial a ver si la veo.

Un beso, que hacía tiempo que no venía por aqui. Angie

Juan Rodríguez Millán dijo...

C.C.Buxter, es autoparódica, sí, te lo prometo, je, je... Prueba con Batman Begins, en serio, es una gozada incluso para quienes no conozcan al personaje.

Princesa, es que Keaton sorprendió a todo el mundo. Pero la oleada de cartas de protesta que llegaron a Warner por su elección fue histórica...

Beth, me alegro de que tengas simpatía por Batman... Aunque sólo sea por esa relación familiar lejana con tu Vampirella...

Angie, como ya le he dicho a C.C.Buxter, la recomiendo y mucho. Es una maravilla. Y dicen que 'El Caballero Oscuro' es aún mejor, así que...

Eduardo dijo...

batman es uno de los mejores heroes un humano con mascara y muy inteligente como un detective y a lo largo de 4 decadas sigue siendo exitoso con peliculas y series animadas me gusto mucho la de la mascara del fantasma